ENM: Feministas latinoamericanas en resistencia


Mujeres de Colombia, Venezuela, Brasil, y Paraguay relataron sus experiencias en la mesa convocada por Feministas Latinoamericanas en Resistencia que se realizó en el marco del Encuentro Nacional de Mujeres.

En la plaza primero de Mayo, a mediodía, pegaba fuerte el sol, tanto para las visitantes latinoamericanas como para las mujeres que las escuchaban sentadas en el suelo. Pero era un encuentro relevante a pesar del calor, y así lo habían anticipado sus organizadoras: 'Para nosotras es muy importante pensar que nuestros diálogos no son solo de carácter personal si no que tienen esa dimensión continental, latinoamericana de solidaridad y de enredarnos con todas nuestras luchas.'

A hablar de luchas comenzó la colombiana Rocío Claro de la Asamblea de Mujeres por la Paz de Colombia que destacó el 'Encuentro Nacional de mujeres y pueblos contra la militarización' el cual denunció, a través de una investigación, cómo 'en regiones y pueblos que se han construido alredor de la base militar Palanquero ha proliferado la esclavitud sexual, la violación de niñas, la violación de mujeres' y en general se destruyeron los derechos de las mujeres 'nosotras fuimos a hacer un plantón frente a la base militar en un acto sin precedentes, en el epicentro de una de esas siete bases que van a instalarse en Colombia'.

La militante denunció el acoso contra sus compañeras: 'en muchos casos ha habido asesinatos, como con las compañeras que volvieron de hacer la verificación de una gran fosa común, con 2000 cadáveres, eso fue hace unos tres meses y cuando regresaron a una de las compañeras la desaparecieron y después la encontraron asesinada y torturada'.

Frente a la represión Rocío Claro llamó a un pronunciamiento por parte del encuentro, 'en apoyo a las mujeres colombianas' y especialmente de la ex senadora Piedad Córdoba, recientemente inhabilitada para ejercer cualquier cargo público.
En la necesidad de proteger a Córdoba coincidió la también colombiana Maria Clara Plata de la Marcha Mundial de Mujeres de Colombia, quien tras expresar su sorpresa ante la magnitud del encuentro, se refirió a la ex Senadora 'que tiene todas las fortalezas como ser humana' pero es 'discriminada por ser negra por ser mujer y por ser inteligente' la presentó como 'artífice de la lucha de las mujeres' propulsora de la despenalización del aborto… Recalcó la necesidad de hacer algo para proteger a su compatriota: 'una cruzada (…) como la de Sakineh para proteger la seguridad de Córdoba, porque no es partidaria del exilio.'
 
En cuanto a la despenalización del aborto, que llegó en mayo de 2006 introdujeron tres circunstancias no punibles: 'sin embargo eso ha sido letra muerta porque los fundamentalistas del Opus Dei se han opuesto.' 'A nuestras jóvenes a nuestras chicas cuyos cuerpos la guerra los ha convertido en un botín, (…) los dilatan diciendo que el certificado médico de que fue violada no está bien claro, que si el feto no es viable…' Maria Clara denunció también la proliferación de la objeción de conciencia, y la postura del procurador, Alejandro Ordóñez Maldonado, que considera que 'aborto es un delito de lesa humanidad.'

Adriana Vieira representaba también a la Marcha Mundial de Mujeres, pero en Brasil, un movimiento que 'surgió por primera vez en el 2000 cuando varias mujeres de 165 países fueron a las calles a luchar contra la pobreza y la violencia sexista'. 'Fue el primer movimiento internacional en el mundo que puso en público el tema del neoliberalismo', dijo. El movimiento también enfrenta la militarización: 'la lucha contra la militarización también es una lucha contra el patriarcado, es una lucha contra el machismo', porque 'es nuestro cuerpo en una situación de conflicto el que es considerado como un botín de guerra, es nuestro cuerpo el que es violado, por el 'enemigo' es nuestro cuerpo el que es usado para vulnerar el honor' del enemigo.'

Adriana aportó datos muy graves: 'en Colombia en 2009 se realizó una investigación y casi el 70% de las mujeres entrevistadas había sufrido una violencia relacionada con la militarización, la mayoría de esta violencia tiene que ver con la violencia sexual y las mayoría de las mujeres solo pudieron hablar una vez que perdieron su familia (…) además es un tema del que las mujeres tienen miedo de hablar (..) muchas son culpadas porque sufrieron ese tipo de violencia', 'sufren dos violencias: por parte de los violadores y por parte de su entorno.' Tras expresar también su preocupación por la militarización a través de la ayuda humanitaria, citando particularmente el caso de Haití, la activista brasileña quiso cerrar su intervención con una declaración de principios que arrancó los aplausos del público: '¡¡Seguiremos en marcha hasta que todas seamos libres!!.

Tomó la palabra Irma Pacheco, del Movimiento de Pobladores y Pobladoras Comité de Tierras Urbanas de Venezuela. Como las demás se mostró 'muy impresionada por la capacidad de movilización de las mujeres argentinas.' Según explicó, las mujeres constituidas en la plataforma de movimientos sociales del ALBA denuncian que 'la militarización no solamente son las bases militares, son nuestros barrios, son cómo llegan las armas a nuestros barrios.' Pero esa es solo una parte de la agenda.

Milexa Marchán, de Mujeres por la Vida, también venezolana, aclaró los objetivos de su organización: 'nosotras promovemos la amistad entre las mujeres, que ha sido tan satanizada en la sociedad, sobretodo por la iglesia' y subrayó la necesidad de recordar que 'estamos jodidas en el sistema patriarcal, que los hombres también están jodidos, pero que nosotras estamos siendo oprimidas entre los oprimidos. Que estamos siendo jodidas entre los jodidos'.

No acababan ahí los reclamos de la organización, Miletxa tenía uno reservado que provocó el consenso entusiasmado de las mujeres: tras reflexionar sobre las múltiples jornadas de las mujeres (en el trabajo, en las casas, con los hijos, la jornada de la revolución) planteó 'no puede ser compañeras que nosotras después de cuatro jornadas tengamos que cumplir con la jornada sexual': 'hacemos la revolución desde nuestras casas y hacemos la revolución desde nuestras camas, no podemos seguir permitiendo fingir el orgasmo, ya no más. También tenemos derecho a decidir cuando compartirnos y con quien compartirnos, y tenemos derecho a elegir un orgasmo, un orgasmo placentero, eso es la soberanía de nuestros cuerpos, de nuestras mentes.'

Florencia Baeza, de la Coordinadora Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas de Paraguay, clamó contra la criminalización de la protesta en su país: 'también en el Paraguay tenemos la presencia de esos yankis cobardes que a todos las organizaciones les llaman EPP, que es un ejército terrorista y eso es mentira, ¡nosotros los paraguayos también luchamos y buscamos el nuevo Paraguay!' Denunció, para después plantear 'Y ¿quienes son los que construyen? Son las organizaciones, son los movimientos los que están haciendo la revolución, estamos trabajando para conservar la soberanía territorial y la soberanía alimentaria.'

Hacia el final Liliana, de la organización tomó de nuevo la palabra leyó la declaración de la organización:'¡Somos feministas latinoamericanas en resistencia! Nuestros cuerpos son memoria de todas las opresiones, pero también de nuestra enorme capacidad de resistencia!'.

Después de esa lectura y de que las mujeres de la plaza coreasen conjuntamente un '¡Alerta!, ¡alerta!, ¡alerta que caminan, mujeres feministas por América Latina!', la hondureña Karla Lara puso una vez más su voz al servicio del encuentro, cantando, como ya había hecho el día anterior, una canción que llora la violencia contra una mujer, contra las mujeres y que acaba de este modo 'La sangre se secó en el pavimento/ y el que olvida también mata/ nuevamente su recuerdo…'

Tras corear nuevamente por esas feministas latinoamericanas que caminan, hasta que todas seamos libres, la mesa se cerró y las mujeres se dispersaron hacia la sombra.

Por Sarah Babiker
Fuente: Artemisa Noticias

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