COSTA RICA Leyes blandas y estigmas culturales


A pesar de que varios países centroamericanos cuentan con legislaciones que pretenden combatir distintas m anifestaciones de la violencia contra la mujer, se requiere ampliar su penalización específica, así como fomentar mayores cambios en la cultura, con el fin de que la sociedad entienda e interiorice la importancia de iniciativas de esta índole.

Especialistas en el área concuerdan en que el fenómeno de la violencia contra las mujeres surge en diversos ámbitos de la vida cotidiana, desde una frase ofensiva, pasando por leves pero constantes agresiones físicas hasta la más delicada de sus expresiones: el femicidio.

En una entrevista realizada por RIF-FIRE a la investigadora feminista Ana Hidalgo en agosto del 2009, la profesional explicó que esta es una práctica social y cultural que solamente puede cambiar si se implementan medidas de prevención y sanción que se logren mantener arraigadas entre los y las habitantes.

En uno de sus trabajos sobre el tema, encontró que 7 de cada 10 homicidios dolosos (que no son accidentales) de mujeres se relacionan con causas o factores de género. Sin embargo, dichos asesinatos no son registrados como femicidios, que es la muerte por la condición específica de ser mujer, vinculada con el control o dominación de los hombres. La violencia sexual o intrafamiliar es la constante en circunstancias de este tipo, ya sea por parte de la pareja u otro varón. El reportaje escrito sobre este tema se puede encontrar aquí.

Nuevos perfiles

La abogada especialista en derechos humanos Rosemary Madden, mencionó que se han dado avances en el ámbito legislativo, con el impulso en 1994 de la Convención para erradicar, sancionar y eliminar toda forma de violencia contra las mujeres (Convención de Belem do Pará), ratificada por los países de la región centroamericana.

Este documento exige a los estados crear y aprobar leyes para combatir de manera específica la violencia de género. No obstante, Madden cuestionó que este proceso se ha enfatizado en la parte intrafamiliar, lo que ha provocado un estancamiento y un marco de acción limitado.

radio_hereAudio 1 entrevista con Rosemary Madden sobre el tema

El problema más grande, prosiguió Madden, es que no se aplican legislaciones de segunda generación (específicas para la violencia contra la mujer) de forma adecuada, ni siquiera en países que cuentan con iniciativas que penalizan el femicidio como tal.

Añadió que los estados se deben comprometer a invertir recurso humano y económico para llevar a cabo políticas efectivas con el fin de prevenir estos tipos de violencia, puesto que en la actualidad falta mucha voluntad política de las instituciones públicas.

Además, describió cómo se ha desarrollado legislación específica en tres países del área: Argentina, Costa Rica y Guatemala.

radio_hereAudio 2 entrevista a Rosemary Madden sobre el tema

La conclusión de esta abogada es que cada país tiene que adaptarse a sus circunstancias particulares, es decir, la forma determinada en que se presenta este fenómeno, siguiendo como denominador común la Convención de Belém do Pará.

Consideró que las leyes de segunda generación dejarán de ser necesarias el día en que se cuente con relaciones libres de poder y sumisión de los hombres hacia las mujeres, sociedades justas y acceso a la justicia para toda la población.

Abrir mentalidades

Alejandra Mora, directora de la Defensoría de la Mujer, instancia de la Defensoría de los Habitantes de Costa Rica, calificó la violencia intrafamiliar como una de las manifestaciones más "groseras" de la violencia en la región, siendo su expresión más violenta el femicidio.

Empero, las agresiones por cuestión de género se denotan en otros ámbitos donde se evidencian las relaciones de poder. La cantidad de casos denunciados y los que se quedan en el silencio equiparan las estadísticas de enfermedades mortales, motivo por el que se continúa enfatizando en que la violencia contra las mujeres es una pandemia. No solo son los números los que comprueban lo alarmante de la situación, sino los impactos en la calidad de vida tanto de las mujeres afectadas como de sus familias, por ejemplo sus hijos e hijas, quienes también se convierten en víctimas.

radio_hereAudio 1 entrevista de Alejandra Mora sobre el tema.

Mora aseveró que la aprobación de leyes de este tipo tiene un nivel simbólico, ya que le indica a la sociedad que el bienestar de las mujeres debe protegerse y tutelarse.

Igualmente, representa un valor educativo, al mostrar que los estados establecen mecanismos para prohibir los actos de violencia. Así, se expone a la ciudadanía que estas conductas deben erradicarse.

En el istmo, la cantidad y calidad de las leyes varía. Costa Rica posee instituciones más fuertes, pero a las cuales les falta más integración y consolidación. Otras naciones, por su parte, poseen mecanismos de acompañamiento mejor adaptados.

radio_hereAudio 2 entrevista Alejandra Mora sobre el tema.

Hay personas que expresan renuencia en aceptar la necesidad de fomentar cambios específicos para combatir la violencia contra las mujeres, y critican el interés de sectores sociales en crear las llamadas leyes de segunda generación.

La directora comentó que en estos casos, resulta esencial comprender que cuando existen desigualdades, se opta por mecanismos legales que sirvan como "empujón" para colocar las relaciones en mayor simetría, en estas circunstancias, son las acciones afirmativas para las mujeres.

Mora señaló que en ocasiones los hombres se sienten cuestionados por la forma cómo han sido socializados, porque fueron criados para ejercer relaciones de poder, y algunos lo hacen de forma muy violenta. Por eso, esas acciones afirmativas son indispensables para penalizar ese tipo de conductas, y que la sociedad entienda que no se deben replicar.

A su vez, el papel de los medios de comunicación como entes socializadores es fundamental, resaltó, puesto que son formadores de opinión y pueden colaborar con un cambio en la concepción del fenómeno de la violencia.

Leyes efectivas para hacer el cambio cultural. Cambio cultural para propiciar leyes efectivas. Son procesos que van de la mano. Es la necesidad de que la ciudadanía y los gobiernos se percaten de que aún están presentes desigualdades de envergadura, y que se requiere de un trabajo en conjunto con el objetivo de abrir mentes y ampliar criterios, tanto para proteger la integridad de las mujeres que corren peligro, como para acabar con los desbalances que colocan al género femenino en situaciones de desventaja.

Análisis y peticiones de feministas

Mujeres y hombres de distintas edades se congregaron el 25 de noviembre del 2010 para celebrar el Día de la No Violencia contra las Mujeres. En Costa Rica, una marcha en la capital San José reunió a cientos de personas que recorrieron la ciudad con el mismo objetivo: poner un alto a las conductas violentas contra el género femenino.
Militantes feministas manifestaron su inconformidad con las políticas del gobierno actual e hicieron algunas propuestas sobre cómo proteger la integridad de las mujeres, puesto que la violencia ya ha cobrado varias vidas en lo que va del año.

El siguiente video es una muestra de lo que se vivió ese día.

Por: Nathalia Rojas ZúñigaFuente: FIRE

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